El Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, obtuvo una victoria rotunda en las elecciones municipales de este domingo en Venezuela, algo que no sorprendió a nadie pues varios de los partidos opositores al gobierno de Nicolás Maduro optaron por boicotear los comicios restandose de participar. Este autogol de la oposición podría costarles aun más caro si el gobierno cumple la amenaza de Maduro de marginar de las elecciones presidenciales a los partidos políticos que no se hayan presentado a los comicios de este domingo.

Tras el cierre de las urnas la noche del domingo, la vicepresidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Sandra Oblitas, dijo que más de nueve millones de personas participaron de las elecciones, algo así como un 47,3% del  padrón electoral. Esto, sin embargo, supone al menos un millón y medio menos de votos frente a las elecciones del 2013, cuando participó más del 58% del censo.

Avanzado el recuento de los votos, el chavismo se impuso en al menos 300 de las 335 alcaldías del país, según informó el propio presidente Nicolás Maduro, al tiempo que señaló que los partidos opositores que no participaron de estas elecciones no podrán participar en los comicios presidenciales del 2018.

“No podrán participar, desaparecerán del mapa político”, dijo el presidente en tono amenazante.

Los partidos opositores optaron por mantenerse al margen de las elecciones aduciendo “falta de garantías” y llamaron a la población a no participar del proceso.

Así, los partidos Primero Justicia, de Henrique Capriles, doble candidato presidencial; Voluntad Popular, de Leopoldo López, quien cumple una pena de casi 14 años de cárcel; y Acción Democrática, que logró cuatro de los cinco triunfos opositores en las elecciones regionales de octubre, se marginaron bajo el argumento de que el 15 de octubre hubo irregularidades en el proceso e incluso falsificación de actas, como denunció Andrés Velásquez, candidato opositor a la gobernación en el estado Bolívar, en el sureste del país.

Además de las municipales, los residentes del estado Zulia también votaron para elegir a su gobernador, después de que en octubre ganara un candidato opositor que no quiso jurar en su cargo frente  la Asamblea Constituyente oficialista por considerarla ilegítima.

Presidenciales

Pasadas estas elecciones, el ojo de los políticos venezolanos está centrado en los comicios presidenciales del 2018.

Sin embargo, nadie contaba con la letra chica de Nicolás Maduro y su amenaza de prohibir que los partidos que se abstuvieron este domingo participen con un candidato en la elección presidencial.

Según el presidente, los partidos que no se sumaron al proceso y que “hayan llamado al boicot” no podrán estar en las próximas elecciones.

“Voluntad Popular (VP) y Primero Justicia (PJ) han desaparecido del mapa político venezolano y hoy desaparecen totalmente porque partido que no haya participado hoy y haya llamado al boicot de las elecciones no puede participar más”, dijo el presidente después de votar.

Según él, este fue un criterio contemplado por la Asamblea Constituyente netamente oficialista.

Desde la oposición reiteraron las denuncias de irregularidades en las elecciones pasadas y en las de este domingo.

“Estamos claros de que hoy, en Venezuela, no hubo elecciones en los términos que establece la Constitución”, dijo en un comunicado la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que agrupa a la oposición.

“Una inmensa mayoría de la población electoral venezolana expresó su repudio a este régimen”, señala el texto.

Mientras, Maduro aseguró que la oposición tuvo “miedo” de medirse al chavismo.

“Estoy seguro de que cara a cara habríamos logrado también una gran victoria”, aseguró en Caracas el presidente, que llamó a sus simpatizantes a prepararse para “grandes victorias” en 2018.

 

Foto: Cancillería venezolana

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