El activista y fotógrafo por la liberación animal que trabaja tras el proyecto llamado ‘Tras los Muros’ publica la mayor investigación realizada hasta la fecha en mataderos del mundo: un impactante documental, un exhaustivo  informey una reveladora serie de fotografías. Preservando su anonimato para poder infiltrarse en esos lugares de explotación, tortura, agonía y muerte, registró lo que sucede en 58 mataderos de México, país que se encuentra entre los diez mayores productores de carne en el planeta. Nunca antes ha visto la luz algo parecido. Y lo que ahora saca ahora ni siquiera es lo peor: “Dispongo de imágenes aún más bestias”, asegura.

Los cerdos son conducidos hasta la zona de sacrificio a gritos, golpes y choques eléctricos. Ocoyoacac (Estado de México), 2016.
Los cerdos son conducidos hasta la zona de sacrificio a gritos, golpes y choques eléctricos. Ocoyoacac (Estado de México), 2016. TRAS LOS MUROS

Un operario golpea a varios cerdos con un garrote para dejarlos inmóviles y facilitar la tarea de degüello. Arriaga (Chiapas), 2017.
Un operario golpea a varios cerdos con un garrote para dejarlos inmóviles y facilitar la tarea de degüello. Arriaga (Chiapas), 2017 TRAS LOS MUROS

Entre 2015 y 2017 Tras los Muros documentó la matanza de vacas, cabras, pollos, cerdos y caballos, así como el transporte de animales desde las granjas a los mataderos. Registró una violencia extrema que padecen los animales y que la industria cárnica mantiene oculta. Es consciente de que el impacto de las imágenes pone en riesgo los beneficios de un negocio que los explotadores han blindado: en Estados Unidos, por ejemplo, han conseguido que se prohíba por ley el acceso con cámaras a sus instalaciones.

Aturdimiento con perno cautivo. Zapopán (Jalisco), 2015
Aturdimiento con perno cautivo. Zapopán (Jalisco), 2015 TRAS LOS MUROS

Cuando se clava un cuchillo en la médula espinal, con el fin de facilitar el manejo de las vacas, los animales quedan inmóviles pero siguen conscientes. La Barca (Jalisco), 2016
Cuando se clava un cuchillo en la médula espinal, con el fin de facilitar el manejo de las vacas, los animales quedan inmóviles pero siguen conscientes. La Barca (Jalisco), 2016 TRAS LOS MUROS

Escenas como esta son habituales en cualquier matadero. Izúcar de Matamoros (Puebla), 2017
Escenas como esta son habituales en cualquier matadero. Izúcar de Matamoros (Puebla), 2017 TRAS LOS MUROS

México solo es un lugar donde Tras los Muros encontró las condiciones para poder infiltrarse con más facilidad, si puede decirse así del peligro que corrió y asumió este activista. Pero su denuncia (“de la propia explotación y utilización de los animales en sí misma”) no se circunscribe a lo que sucede en México sino que se extiende a todos los países, donde un sufrimiento similar es cotidiano. Si bien la normativa, las técnicas o las instalaciones pueden cambiar de un país a otro, el terror que experimentan los animales es el mismo: “En estos lugares se ejerce una de las mayores y más sistematizadas formas de violencia contra los animales”.

Los caballos que llegan lisiados y no pueden acceder por sí mismos al cajón de aturdimiento, son arrastrados por una cadena sujeta a su cuello. Arriaga (Chiapas), 2017
Los caballos que llegan lisiados y no pueden acceder por sí mismos al cajón de aturdimiento, son arrastrados por una cadena sujeta a su cuello. Arriaga (Chiapas), 2017 TRAS LOS MUROS

Electrocución de caballos. Arriaga (Chiapas), 2017
Electrocución de caballos. Arriaga (Chiapas), 2017 TRAS LOS MUROS

Tras los Muros advierte de que para comprender la denuncia que contiene su investigación hay que tener claro que las leyes de bienestar animal son incompatibles con los derechos de los animales: “Quienes defienden un trato humanitario con los animales en los mataderos suelen hacer hincapié en la necesidad de aturdimiento previo a su matanza y en el método que debe utilizarse; obvian que los animales sufren en todo el proceso, desde que son recibidos a golpes y choques eléctricos hasta que son degollados. No existe un matadero donde los animales no sufran”.

Los pollos vivos son colgados por las patas en los ganchos de la línea de procesado de una planta semiautomatizada. Chapala (Jalisco), 2016
Los pollos vivos son colgados por las patas en los ganchos de la línea de procesado de una planta semiautomatizada. Chapala (Jalisco), 2016 TRAS LOS MUROS

Los conos de matanza se utilizan en los matadores donde no disponen de una línea de procesado. Oaxaca, 2017
Los conos de matanza se utilizan en los matadores donde no disponen de una línea de procesado. Oaxaca, 2017 TRAS LOS MUROS

“Alrededor de 16 millones de animales mueren cada año en México debido a las duras condiciones del transporte. Que la administración y la industria asuman con total normalidad este hecho ayuda hacerse una idea del valor que tienen para ellos sus vidas. Durante el transporte de animales al matadero así como tras su llegada a estos, los animales han sido pateados, apaleados, lanzados al suelo o pisoteados. La violencia, incluso aquella que es innecesaria para la producción, es inherente al proceso. Está normalizada. Ante esto, la ley no tiene utilidad alguna”.

Módulo previo a la zona de sacrificio. Atizapán (Estado de México), 2016
Módulo previo a la zona de sacrificio. Atizapán (Estado de México), 2016 TRAS LOS MUROS

Tras los Muros ha documentado las diferentes herramientas o métodos de aturdimiento e inmovilización que se utilizan en los mataderos de México, dependiendo del tipo de animal al que se vaya a matar y muchas veces incumpliendo de manera notable la normativa, y aunque “ninguno de estos métodos evita completamente el sufrimiento de los animales cuando son degollados”. Los animales son inmovilizados a golpes de garrote o de hacha. Con descargas eléctricas. Con un disparo en el cráneo de pólvora o aire comprimido, llamado perno cautivo. A cuchilladas en la médula espinal, como ‘la puntilla’ en las corridas de toros.

En este matadero se matan aproximadamente 300 cerdos al día. Matadero Sandi en Oaxaca, 2017
En este matadero se matan aproximadamente 300 cerdos al día. Matadero Sandi en Oaxaca, 2017 TRAS LOS MUROS

El sacrificio debería ser el fin de un largo sufrimiento de los animales, pero su agonía no acaba ahí: “Los animales no mueren siempre de forma inmediata cuando son degollados. A las vacas, por ejemplo, tras el sacrificio las cortan las patas, las desollan y las extraen las vísceras y el tracto digestivo. En algunos mataderos son desmembradas y desolladas aún con vida”.

Lo que documenta Tras los Muros sucede en mataderos de todo el mundo, incluso donde la normativa de bienestar animal es más estricta. De ello dan testimonio los propios trabajadores de las explotaciones y mataderos, así como las investigaciones de activistas infiltrados y hasta informes de la propia industria. Así se ha demostrado en países como Estados Unidos, Bélgica, Gran Bretaña, Australia o España.


Vía El Diario

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