Las selfies -y el bendito palo para hacerlas- son el resumen de la estupidez moderna. A ver, no es que sea pecado querer detener el tiempo con una imagen, pero en aras de la pulsión insulsa de “estuve acá” se han cometido aberraciones como la que tiene a los italianos dirigiendo su odio hacia  un hombre que no encontró nada mejor que hacerse una selfie frente a una mujer atropelllada por un tren.

La imagen fue captada el 26 de mayo cuando la mujer fue arrollada en la estación de Piacenza. El tipo, antes de ayudar o fingir la indiferencia del común, se acercó al anden mientras los sevicios de emergencia atendían el caso y se tomó una “pal face” con la mujer tendida en las vías.

Como no hay selfie completa sin el gesto, el hombre acompañó la escena con la V de la victoria mientras la mujer luchaba por sobrevivir.

Según publican diversos medios italianos a la víctima del atropello tuvieron que amputarle una pierna. Cuando los miembros de la policía ferroviaria italiana se dieron cuenta de lo que estaba haciendo, lo identificaron y lo obligaron a borrar las fotos, lo que encima desató las protestas del joven según relatan quienes presenciaron la escena.

El hecho fue fotografiado y reportado por el periodista Giorgio Lambri en el periódico Libertà. “Hemos perdido por completo el sentido de la ética. En las páginas de Libertà, les cuento la foto que he tomado cuya leyenda podría ser: ‘Houston tenemos un problema'”, relata en su página de Facebook, el fotógrafo.

La imagen del hombre ha desatado la indignación de las redes sociales, donde los usuarios han calificado al susodicho de “imbecil”, “loco”, etc. “¿Ha cruzado el límite de la decencia?” se preguntan otros.  Una señal de la extinción masiva.

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