La elección de Iván Duque como vocero del gobierno de Álvaro Uribe en Colombia ya está teniendo un efecto sobre el acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc, toda vez que la Jurisdicción Especial para la Paz quedó congelada en el Parlamento a pedido del presidente electo.

Para que la justicia transicional comience a operar es necesario que el Congreso de luz verde a una ley de procedimiento, algo que quedó en el fuego cruzado de la campaña presidencial y que hoy está más lejos que nunca ante la solicitud de Álvaro Uribe y su partido Centro Democrático. 

La propuesta fue presentada por el diputado Álvaro Prada y el senador Alfredo Rangel y contempla aplazar la votación del marco para la justicia especial hasta que la Corte Constitucional emita su concepto sobre la Ley Estatutaria y hasta que el presidente electo se pronuncie sobre algunos de los puntos esenciales.

“Hasta tanto haya un pronunciamiento de la Corte Constitucional sobre la ley estatutaria, el Senado no va a estudiar la ley que establece el procedimiento de la JEP, esto por razón de que no se puede reglamentar una ley que no existe jurídicamente”, dijo el senador del Centro Democrático, según consigna la revista Semana. 

El proyecto es uno de los requisitos para que se pueda comenzar a llevar procesos al interior de ese nuevo tribunal. En dicha ley se detallan las normas procesales que serán aplicadas.

El debate sobre la JEP ha sido un punto de conflicto constante entre los opositores al proceso de paz y el gobierno de Juan Manuel Santos, por lo que el futuro no parece muy positivo tomando en cuenta que el gobierno entrante lo encabeza el principal enemigo del proceso de paz. 

Aunque el partido del presidente electo presentó ese recurso, el gobierno de Santos quiere aprovechar sus últimos días en la Casa de Nariño para impulsar la votación y ha señalado que se debe dar trámite pues este tiene mensaje de urgencia e insistencia. En ese sentido, la norma debería evacuarse antes de que termine el periodo de esta legislatura. 

“Vamos a insistir. El Gobierno no se va a resignar, tenemos el compromiso indeclinable de implementar normativamente el acuerdo de paz, y por esa razón si de aquí al miércoles este proyecto no está aprobado, vamos a convocar a sesiones extraordinarias”, respondió el ministro del Interior, Guillermo Rivera.

La decisión despertó malestar las redes sociales que ven en esa decisión una primera señal de lo que se vendrá en el gobierno de Duque. En la tarde se convirtió en tendencia el hashtag #DuqueiniciaAtacandoLaPaz. El recién elegido presidente había sido uno de los voceros más importantes de las críticas jurídicas al acuerdo de paz. De hecho, fue él quien presentó la demanda que terminó tumbando el Fast Track en la Corte Constitucional. La JEP y la participación política de los exmiembros de las Farc han sido los puntos en los que él ha hecho más énfasis.

En la desmovilizada guerrilla lo que sucedió este lunes genera preocupación y malestar. “24 horas de elegido el nuevo presidente y el CD quiere sabotear la JEP para que AUV pueda evadir sus responsabilidades”, escribió en su cuenta de tuíter el exjefe guerrillero Carlos Antonio Lozada.

Pero el rechazo va más allá de las botas de caucho. “Los que le creyeron a Duque el discurso conciliador anoche, les tengo dos datos: uribismo pide hoy en Senado aplazar debates de la JEP y de la prohibición del Asbesto. ¡Salto al pasado! política”, dijo el ex viceministro Luis Ernesto Gómez, quien había adherido a Gustavo Petro.

Lo que viene en el Congreso no será fácil para la JEP. Las elecciones del 11 de marzo configuraron unas nuevas mayorías, lo cual hace pensar que si bajo el gobierno de la Unidad Nacional las normas de ese tribunal no pasaron, en el gobierno de Duque todo será aún más difícil. Por otro lado, el Congreso sesiona hasta el 20 de junio, es decir que quedan dos días ordinarios para aprobarla o habría que convocar a extras. Y esto sucede, tristemente, el día en que Colombia se estrena en el mundial de fútbol, el hecho que marcará la agenda del día.

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