España, Holanda, Brasil, México, Argentina y Colombia. Así provecharon seis activistas los colores de sus selecciones, el mundial de fútbol y el mes del orgullo para poder camuflar la bandera LGTB por las calles de Moscú. Exhibir símbolos de este colectivo como el emblema arcoíris puede llevarte a prisión, según la ley rusa contra la propaganda homosexual.

La idea procede de la Federación estatal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Madrid (FELGTB) y el periódico español eldiario.es, 

“Copa del Mundo, más Rusia, más la comunidad gay…fue la tormenta perfecta para que esto ocurriera”, comentó Mateo Fernández Gómez a Euronews. “Creo que esta fue la primera vez que la organización utilizó la creatividad para luchar contra la desigualdad”.

Colombiano y residente en Francia, Mateo es homosexual y trabaja en publicidad. Viajó a Rusia el pasado 29 de junio para colaborar durante tres días con esta iniciativa, una experiencia que resume como “muy intensa”.

“Fue raro. No creo que la gente se haya dado cuenta de lo que estábamos haciendo. Creo que estaba paranoico y no me di cuenta de lo que realmente estaba pasando”, dijo a la agencia europea.

El presidente de Rusia Vladímir Putin aprobó en 2013 una ley que impide a la comunidad LGTB adoptar o donar sangre en los hospitales públicos. “Sentí la tensión LGBT, no vi a nadie (gay) mostrando afecto”, corrobora Fernández. “En Colombia, la situación LGBT está bien. Siendo honesto, creo que vengo del privilegio gay”.

Mateo ahora quiere hacer activismo a tiempo completo. “Ver a gente así y ver mi propio miedo durante estos tres días me hizo sentir que hay mucho por hacer”.

“Tenemos que levantar la voz de alguna manera porque de hecho en Rusia se está persiguiendo a las personas LGTB de una manera brutal”, explicó a Euronews Katy Pallàs, presidenta de la asociación de Familias LGTB de Barcelona.

Para Pallàs, el silencio institucional sobre la situación de los homosexuales en Rusia por parte de los Estados que participan en el Mundial es “criminal”.”La gente tiene carta blanca para agredirles en la calle, no pueden ir cogidos de la mano, no pueden expresarse de manera libre, ni en la forma de vestir… Esto en una Europa democrática, me parece que no es de recibo”.

Una encuesta del Centro de Investigación de la Opinión Pública de Rusia (VTsIOM) de 2015 reveló que más del 80% de los participantes pensaba que la homosexualidad era inaceptable, repudiable e iba en contra de la naturaleza humana.

Esta activista también critica la postura de la FIFA. “Cuando les conviene les dan apoyo y hay algunos equipos de fútbol que sí que llevan camisetas o brazaletes, zapatos cuando se acerca el mes de orgullo gay, pero que al final esto no se traduce en un cambio de fondo”.

“¿Pueden de verdad los futbolistas que son LGTB decirlo en voz alta, en los campos de fútbol, en la prensa y que después esto no sucumba una represalia o agresiones verbales por parte de los aficionados en el campo?”, inquiere.

“La FIFA tiene todo el poder, pero no lo ejerce porque hay otro tipo de interés o porque se considera que es un tema menor y minoritario”, concluye.

Opina que es gratis