El expresidente peruano Alán García dijo que nunca se iría del país y que enfrentaría a la justicia por la investigación que le siguen por presunta corrupción ligada al caso Odebrecht. En la escena siguiente, García se metió en la embajada de Uruguay en Lima y pidió asilo político, declarándose víctima de persecución. 

El sábado a las seis de la tarde, García publicó en su cuenta de Twitter: “Nos allanamos para que nadie piense que ocultamos algo. Y para mí no es una sanción estar 18 meses en mi patria y apoyar al Aprismo”. 

En la noche, sin embargo, se presentó a la residencia del embajador de Uruguay, Carlos Barros Oreiro, para pedirle asilo diplomático. Ahí permanece en calidad de huésped. Lo acompañan algunos parientes y dirigentes apristas.

El sábado, el juez Juan Sánchez Balbuena ordenó el impedimento de salida de Alan García por 18 meses, para garantizar su participación en las investigaciones por el caso de la adjudicación a Odebrecht de la línea 1 del metro de Lima.

Tras enterarse de la decisión del magistrado, Alan García dijo a los medios: “Para mí no es un ningún deshonor estar 18 meses en mi patria. Puede ser que hubiera querido salir a dar una conferencia, puede ser, pero si esto es así y es la necesidad, acato y estoy aquí. Para eso he sido presidente de nuestra patria dos veces, aceptando sus reglas, aceptando su psicología y aceptando el destino que Dios nos dé”.

En su cuenta de Twitter,  escribió: “Nos hemos allanado al pedido de impedimento de salida del país porque tenemos interés en que se profundice toda investigación”.

También dijo: “A todo el país le digo que tengo en paz mi conciencia. Ni me vendí ni nada pedí. Creo en la historia y en la gloria del aprismo que es mi única riqueza”.

Una parte de sus dichos -contradichos con su actuación- están en este video donde se refirió al dictamen del juez:

A veces llegan cartas

Para justificar su huida, García escribió una carta al mandatario de Uruguay, Tabaré Vázquez, en donde le explica las razones que lo llevaron a solicitar asilo político.

En la misiva, García Pérez manifestó la inexistencia de “fiscales ni jueces naturales o imparciales” y dijo que vive en un “ambiente de persecución política”.

Asimismo, el ex mandatario acusó al presidente de la República, Martín Vizcarra, y a su jefe de Gabinete, César Villanueva, de “arrinconar” a los otros poderes del Estado y buscar la destitución del hoy fiscal de la Nación, Pedro Chávarry, a fin de “entregar la institución a fiscales dóciles al gobierno”.

“En mi país, la guerra por copar las instituciones y la Fiscalía de la Nación ha creado un clima de indefensión jurídica, donde ni la verdad ni la ausencia de pruebas valen ante el afán de usar los procedimientos investigatorios extremando abusivamente sus ilícitas atribuciones”, expresó Alan García en la carta difundida en Twitter.

Precisamente, en su misiva, el ex mandatario le refirió al Gobierno de Uruguay que al ex presidente Alejandro Toledo “se le investigó y enjuició por haber exigido y recibido veinte millones de dólares” por la Carretera Interoceánica. 

Añade que al ex presidente Ollanta Humala “se le investigó y detuvo por el hallazgo de tres millones de dólares aportados en su campaña” y al ex mandatario Pedro Pablo Kuczynski se le descubrieron “supuestos servicios financieros prestados a la empresa Odebrecht para sus negocios en el Perú al mismo tiempo que era ministro de Economía del gobierno de Toledo; y el cobro por ellos de cuatro millones de dólares, originaron su vacancia presidencial en febrero”.

Alan García señaló que desde que dejó la presidencia en 2011 ha enfrentado múltiples acusaciones, pese a que no se halló ninguna evidencia y solo buscaron la “destrucción sistemática y periodística” de su imagen política.

Del mismo modo, el líder del Partido Aprista indicó que el impedimento de salida del país por 18 meses, dictado por el Poder Judicial, “comprueba el uso exagerado y político de los procedimientos”. Ello a pesar de haber mostrado días antes su disposición de allanarse a esta medida solicitada por la fiscalía.

El ex presidente Alan García aseveró que en enero de 1992 la Corte Suprema del Perú, en última instancia, lo exoneró de acusaciones de enriquecimiento ilícito, pero tras el autogolpe del entonces presidente Alberto Fujimori, pidió asilo a Colombia. “Pero hoy la situación es similar, como se irá conociendo paulatinamente”, anotó.

“Por tal causa, como presidente electo en dos ocasiones y defensor de las libertades democráticas, me dirijo a usted para solicitar la protección de la República Oriental del Uruguay hasta que cese el clima de persecución política existente en mi país”, culminó García Pérez en su misiva.

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