Petrobras, la empresa estatal petrolera de Brasil, es probablemente la que más aporta al erario público del país con ganancias cercanas a los 2.000 millones de dólares por trimestre durante este año: aun así, el presidente electo de ese país, Jair Bolsonaro, anunció que podría privatizar parte de la empresa cuando entre al poder el próximo 1 de enero. 

“Alguna parte puede ser privatizada, pero no toda. Es una empresa estratégica”, afirmó Bolsonaro en declaraciones a periodistas cuando le preguntaron sobre la decisión de su equipo económico de nombrar como nuevo presidente de Petrobras al economista liberal Roberto Castello Branco, que ha defendido la privatización de la compañía.

El diputado ultraderechista afirmó que ha conversado sobre un plan para privatizar algunos sectores de la empresa con el economista Paulo Guedes, a quien ya anunció como su futuro ministro de Economía.

“Estamos conversando con él sobre eso. No soy una persona inflexible, pero tenemos que, con mucha responsabilidad, llevar adelante un plan como ese (de venta de partes de la empresa)”, afirmó.

Bolsonaro aseguró que “vi atrás con buenos ojos lo de” Embraer, otra empresa estratégica para Brasil por ser el tercer mayor fabricante de aviones del mundo y que fue privatizada en la década de 1990 con una cláusula que le permite al Estado vetar cualquier negocio de la compañía que considere contrario a sus intereses.

“Podemos conversar, pero entiendo que es una empresa estratégica que puede ser privatizada solo en parte”, agregó al dejar claro su rechazo a la posible venta de las principales operaciones de Petrobras.

En unas declaraciones a la prensa esta semana, el vicepresidente electo de Brasil, el general de la reserva del Ejército Hamilton Mourao, fue más específico y aclaró que las áreas que pueden ser privatizadas son las subsidiarias para actividades como distribución o refino de combustibles, pero no la producción.

“Lo que hemos dicho es que el núcleo duro de Petrobras, que es la extracción (de petróleo), que es donde está la inteligencia, el conocimiento… eso no va a ser privatizado”, afirmó Mourao.

El presidente electo afirmó que aprovechará un viaje que realizará a Brasilia este martes para conversar sobre Petrobras con su equipo económico y con el futuro presidente de la estatal, en caso de que ambos coincidan en la ciudad. Bolsonaro afirmó que la elección de Castello Branco como presidente de Petrobras fue una decisión de Guedes, pero que él le dio ‘carta blanca’ a su futuro ministro de Economía para que escoja a todo su equipo.

“Yo lo único que le exijo es productividad, que pueda reducir la máquina y hacerla funcionar para bienestar de la población”, dijo.

Agregó que todo el equipo económico escogido por Guedes es una “parte importante de nuestro plan de Gobierno”.

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