Los ambientalistas mexicanos recibieron un balde de agua fría al conocerse esta semana que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador pretende aumentar la producción de carbón y generar más electricidad con este recurso fósil.

Para reducir la dependencia energética con Estados Unidos, la administración de AMLO pretende construir una central carboeléctrica de dos unidades con 700 MegaWatts (MW) de capacidad instalada cada una, según informó el presidente de la Comisión de Energía del Senado, Armando Guadiana.

El senador, correligionario de López Obrador en el partido Morena, dijo que un MW producido con energía renovable cuesta un millón de dólares, mientras que con carbón cuesta 600,000 dólares.

“Es una inversión menor, pero con la diferencia de que no dependemos del gas de Estados Unidos como estamos ahorita”, mencionó según reseña Forbes.

El funcionario adelantó que el equipo de transición de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que encabezará Manuel Bartlett, ya está trabajando sobre el tema, pues es un proyecto que se planteó desde 2012.

Guadiana expresó que las energías limpias, como la solar y eólica, no van a resolver el problema de la demanda de energía, pues apenas representan 7% del total y no generan potencia. “O es con ciclo combinado o carbón”, dijo el legislador.

Sobre los compromisos internacionales y metas de generación eléctrica limpia, agregó que habrá una nueva norma oficial sobre la la tecnología nueva, denominada “hiperultracrítica”.

También citó los casos China, que consume 900 millones de toneladas de carbón, y Estados Unidos con 500 millones de toneladas con las que están “echando a volar” sus respectivas industrias con esta generación.

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