Durante diciembre, el presidente colombiano Iván Duque se anotó la mayor victoria militar de su gobierno al anunciar la muerte de Walter Patricio Arizala Vernaza, alías Guacho, el temido disidente de las Farc que comandaba un grupo de delincuentes en la frontera con Ecuador.

Guacho se convirtió en enemigo público de los dos países después del secuestro y asesinato de un grupo de prensa del diario El Comercio de Ecuador en la frontera. 

Sin embargo, su muerte comenzó a generar sospechas después de que se difundiera una fotografía del cadáver que no coincide con los registros fotográficos del delincuente. 

Las dudas sobre la verdadera identidad del muerto creieron cuando el fiscal nacional de Colombia, Néstor Humberto Martinéz, comunicó que el cuerpo de ‘Guacho‘ no pudo ser entregado a un hombre que se presentó como su padre, porque las pruebas de ADN no confirmaron la relación de consanguinidad entre ambos. De esta manera, la entrega del cuerpo depende de los resultados de cotejos de ADN que se están realizando con una mujer que se cree es su madre.

La mujer se desplazó desde su lugar de residencia, al otro lado de la frontera con Ecuador, hasta Tumaco para que se le tomaran las muestras. El instituto tiene también en su poder pruebas de sangre de quien sería una hija del disidente y que serviría para entregar el cuerpo a los familiares.

Luis Alfredo Pai Jiménez es el nombre que, de acuerdo con Medicina Legal, identificaba en Colombia al jefe disidente de las FARC alias ‘Guacho‘, quien fue abatido el pasado 21 de diciembre.

Aunque desde que se convirtió en uno de los principales objetivos de las autoridades, se difundió el nombre de Walter Patricio Arizala Vernaza, el instituto confirmó que el nombre correspondiente a la cédula colombiana de Guacho es el de Pai Jiménez.

La diferencia en los nombres podría explicarse porque el delincuente de 29 años habría nacido en Ecuador, y estando en territorio colombiano habría adquirido una identidad distinta.

El número de identidad de ‘Guacho‘ aparece registrado en Tumaco desde el año 2016.

El delincuente murió en una operación combinada de policía, el ejército y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía de Colombia. Un francotirador acabó con su vida.


Con información de El Comercio y El Tiempo

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