El río Cauca, el segundo más importante de Colombia, desde este miércoles por la mañana se encuentra con muy poca agua en el municipio de Puerto Valdivia, departamento de Antioquia, debido a que la compañía estatal Empresas Públicas de Medellín (EPM) cortó el paso fluvial para evitar un desborde acuático que ponga en riesgo a los habitantes, aunque ello perjudicó a miles de peces que quedaron atrapados.

Según advierte El Colombiano, en algunas zonas los puntos de medición marcan que el agua tiene menos de un metro de profundidad, situación que podría causar grandes consecuencias medioambientales. Asimismo, el Centro de Monitoreo Técnico aseguró que el volumen máximo medido por segundo que se vio en el río fue de 6.000 metros cúbicos en una crecida de mayo, mientras que ahora cuenta con 463, pareciéndose más a un gran charco.

El motivo del corte

EPM, dedicada al suministro de agua, energía eléctrica y gas natural, está desarrollando el proyecto hidroeléctrico Ituango, que apunta a ser el más importante del país. Para generar energía, utilizará ocho turbinas que se alimentan del río.

La zona de Puerto Valdivia se encuentra aguas abajo de la hidroeléctrica, pero no es la única comuna que se ve afectada por el problema: Ituango, Briceño, Cáceres, Tarazá, Caucasia y Nechí están localizadas junto al Cauca, además de los municipios de Córdoba, Sucre y Bolívar, con sus comunidades y la vida silvestre del lugar.

Según afirmaron fuentes de la empresa a El Tiempo, la compuerta se cerró para “salvaguardar la vida de las personas y mitigar los impactos ambientales”. A su vez, aquel medio local destaca que la estructura presentaba serios riesgos, y así se evitó una catástrofe peor que el achicamiento del río.

Por lo pronto, se espera que esta situación permanezca durante unos tres días, porque debe aguardarse a que se llene el embalse de agua hasta superar los 400 metros de altura sobre el nivel del mar, la medida mínima para que se vierta el líquido hacia su trayecto natural.

Respuesta de la empresa

Este miércoles EPM lanzó un comunicado donde reconoce que el martes cerró la compuerta e interrumpió el normal transcurso del agua. Además, anuncia que está realizando intensivas tareas para intentar rescatar a los peces perjudicados por su accionar: “Se trata de brigadas conformadas por biólogos, técnicos y pescadores locales, que hacen recorridos permanentes a lo largo de 14 tramos, entre el proyecto y el municipio de Nechí (unos 200 kilómetros)”, detalla.

Según informó el especialista ambiental de la compañía, Luis José García, el martes se lograron salvar a 9.499 peces, mientras que 1.272 perdieron la vida. Además, destacó que el operativo tuvo la participación de unas 750 personas.

Lluvia de críticas en las redes

El conflicto no pasó desapercibido en Twitter, fueron cientas las publicaciones para repudiar a la compañía involucrada. De hecho, algunos ambientalistas calificaron al hecho como un “ecocidio”.

Otros usuarios apuntaron contra el gerente general de EPM, Jorge Londoño.

Con este panorama, se espera que las autoridades brinden nuevos reportes de situación para dimensionar el impacto ambiental producido.

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