Jair Bolsonaro continúa ejecutando su polémico plan de gobierno. Tras decretar esta semana la flexibilización del porte de armas en Brasil, el presidente ha propuesto ahora exculpar a aquellos que maten a delincuentes. En concreto, el mandatario usó la figura “excluyente de ilicitud” para explicar su polémica propuesta, con lo que los asesinos de ladrones no estarían alcanzados por las leyes generales de la nación. 

“Lo que yo quiero dar es el excluyente de ilicitud, no sólo a la policía, sino a usted también”, dijo Bolsonaro en una entrevista radial el fin de semana. 

Esta no es la primera vez que Bolsonaro defiende esta idea. El mandatario había señalado que aquellos ciudadanos en áreas rurales que dispararan contra invasores de sus propiedades también serían exculpados. Lea también: Políticos, camioneros y periodistas también podrán portar armas en Brasil.

Hasta este año, las armas en Brasil eran de uso exclusivo de las fuerzas armadas y de la policía, pero el mandatario firmó un decreto el pasado 7 de mayo que modifica la ley de posesión de armas de 2003 para que los ciudadanos accedan a ellas. Tras la firma del decreto los partidarios del presidente alzaron sus manos y fingieron disparar pistolas con sus manos. Según la nueva definición de la ley, las armas cortas, como las pistolas calibre .40, .45 y 9mm, pueden ser compradas y portadas por los ciudadanos que tengan licencia. 

Una juez de la Corte Suprema de Brasil le ha pedido a Bolsonaro para explicar su decreto, pues según los críticos es una medida inconstitucional. La orden de la juez del Supremo Tribunal Federal Rosa Weber, que se extiende al Ministerio de Justicia, fue emitida después de que un partido opositor, Rede Sustentabilidade, impugnará la constitucionalidad de la decisión de Bolsonaro. Le recomendamos: Un joven muere cada 60 minutos por armas de fuego 

Su decreto, firmado el martes, fue “un abuso de poder regulatorio” y “contravino el espíritu” de un estatuto de desarme de 2003 que prohíbe portar armas en público, según una copia de los documentos de la corte proporcionados a periodistas. 

Entre tanto, documentos que circulaban en el Congreso el viernes acusan a Bolsonaro de “ir más allá” de sus atribuciones presidenciales y califican el decreto de “ilegal”, tras otorgar a varias categorías ocupacionales, entre ellas políticos, periodistas y camioneros, el derecho a portar armas, informó este sábado el diario O Globo. 

Especialistas aseguran que flexibilizar el porte de armas aumentará la violencia armada en un país que ya ostenta uno de los mayores índices de homicidios del mundo. Brasil registró 64.000 homicidios en 2017, una tasa de casi 31 por cada 100.000 habitantes, cifra tres veces superior al nivel considerado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como violencia endémica.

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