José Antonio Kast es lo más parecido a Jair Bolsonaro en Chile: bocón, agresivo, homófobo, xenófobo y dueño de un nacionalismo vacuo con el que dice amar a Chile aunque haya decidido no pagar impuestos en el país. 

Según reveló este domingo un reportaje de La Tercera, con su participación en un holding familiar, creado por sus padres Miguel Kast Schindele y Olga Rist, cuyo origen se remonta a la década del 60 como una empresa de embutidos, y que fue creciendo en las últimas décadas bajo la gestión de su hermano mayor, Christian Kast en diversas áreas de negocios.

Cecinas Bavaria, constituida tras varios negocios fallidos de la pareja, en un esfuerzo por conseguir el sustento para su familia, tras la llegada del patriarca nazi a Chile desde Alemania a fines de los 50. Ya en 1979, se constituyó como Cecinas Bavaria Limitada, sociedad en que el padre tenía el 50 por ciento, Olga el 35 por ciento y Christian, a sus 22 años, el 15 por ciento.

Según la historia que reconstruye el diario chileno, en 1988 aparece el menor de los ocho hermanos, José Antonio, quien a sus 22 años y siendo estudiante de Derecho en la Universidad Católica, entró a la sociedad con el 20 por ciento de participación, transferido por su madre a cambio de tres millones de pesos de la época.

Dos años después, los padres se retiraron y el grupo quedó en manos de ambos hermanos, con el 50 por ciento cada uno: José Antonio pagó 10 millones de pesos a su madre por el cinco por ciento y 50 millones, cediendo cuatro bienes raíces agrícolas, por el 25 por ciento de su padre. Otros dos años después, le vendió a su hermano Christian el 40 por ciento de la sociedad y sólo se quedó con el 10 por ciento.

A fines de los 80, el grupo se amplió al mundo inmobiliario, brazo en que José Antonio -ya titulado como abogado- se desempeñó por 12 años, desde 1990, como gerente general.

A ese rubro se abrió con la sociedad anónima Inmobiliaria San Miguel, en la cual, 14 años después, en 2003, el 60 por ciento era de Christian y el 40 de José Antonio; su capital se había multiplicado a 7.855 millones de pesos, unos 10 millones de dólares de la época. A ella se agregaron más tarde Inmobiliaria Linderos S.A., en 2003, e Inmobiliaria Bavaria.

Sociedades en Panamá

Según detalló un reportaje de la Revista Capital en 2017, Cecinas Bavaria representaba el 40 por ciento de los ingresos del grupo, mientras que el sector inmobiliario y de hoteles aportaba el 60. De acuerdo con registros del SII, tres inmobiliarias ligadas al grupo tienen 177 bienes raíces por todo Chile, con una avalúo fiscal total de 29 mil 329 millones de pesos.

Fue en ese mismo año en que se constituyeron en Panamá, considerado entonces un paraíso fiscal por la OCDE, las sociedades Foods & MerchandisingAustral inversiones S.A. y Latin American Real Estate Investment Co. Según las escrituras, a las que accedió La Tercera, ambos hermanos “son los titulares de todas las acciones emitidas y en circulación con derecho a voz y a voto”, bajo la fórmula de acciones al portador: quien tiene físicamente los títulos es el dueño.

Posterior a ello, entre 2004 y 2007 reorganizaron todas las empresas en tres líneas de sociedades y pavimentaron el camino para el ingreso de esas tres panameñas. En septiembre de 2006, José Antonio le encomendó a Christian, a través de un mandato general, “la gestión de todos sus negocios” y le otorgó 38 facultades de administración.

En octubre de ese año, Christian viajó a Panamá y se reunió con dos abogados locales en juntas extraordinarias para ampliar el ámbito de los negocios de las tres sociedades allí constituidas y aumentar el capital de esos tres vehículos de inversión a un total de 36,5 millones de dólares.

De esa manera, ese mes, Foods & Merchandising aumentó su capital a 21 millones de dólaresAustral Inversiones S.A. lo elevó a 1,5 millones y Latin American Real Estate Investment Co. a 14 millones, y antes de terminar el mes, adquirieron las S.A. que estaban en manos de los hermanos. Todo ello se formalizó en enero de 2007 y, así, se transformaron en matrices de los restaurantes Bavaria en Chile, actividades agroindustriales y un voluminoso patrimonio inmobiliario en Chile y el exterior.

Sus declaraciones de patrimonio

Ya en el mundo político, José Antonio Kast nunca consignó las sociedades panameñas en sus declaraciones de patrimonio durante sus 16 años como diputado, incluyendo la de 2017, como candidato presidencial, pese a que una nueva ley de 2016 obliga a declarar títulos en el extranjero.

El 9 de julio de 2014 había declarado tener, entre otras sociedades, el 10 por ciento de Empresa e Inversiones Bavaria Limitada, el 10 por ciento de Empresa e Inversiones Linderos Limitada y el 40 por ciento de Empresa e Inversiones San Miguel Limitada, todas cuales a esa fecha ya eran controladas por las firmas panameñas.

Consultado por La Tercera, el rotativo aseguró que el político no quiso responder si controlaba esos porcentajes a través de las firmas constituidas en el país centroamericano.

En tanto, documentos que revisó el matutino confirman que el diputado vendió sus participaciones minoritarias en siete sociedades chilenas a su sobrino Christian Kast Prett, hijo de su hermano mayor, por las que recaudó más de 770 millones de pesos; no obstante, no hay registro del destino final de las acciones al portador que tenía en Panamá.

Respuesta de Kast: La política es mi única vocación 

A través de sus redes sociales, Kast respondió al reportaje de La Tercera y negó tener empresas en el extranjero “ni plata oculta”, agregando que todo el patrimonio “ha sido declarado”. 

“Soy el candidato que más han revisado y lo seguirán haciendo. Pero no van a encontrar nada, porque no hay nada que ocultar. Soy independiente gracias al esfuerzo de mi familia y personal. Tengo la libertad de no deberle nada a nadie. La política es mi única vocación”, añadió. 

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