Durante casi dos horas, el expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez se refirió al interrogatorio de la Corte Suprema de Justicia en el juicio en su contra por fraude procesal y soborno. El hoy senador hizo un extenso relato del caso que lo implica, dando fechas y momentos claves, como el debate de control político que en su contra hizo el senador de izquierdaIván Cepeda Castro.

En el inicio de su intervención, desde la sede de su partido, Centro Democrático, comentó que el magistrado que lo indagó “procedió en cumplimiento de su deber (…) Una cosa es que pensemos en reformas a la justicia y otra que desafiemos las instituciones”, señaló. Sin embargo, a través de su extenso discurso dejó ver asunto claves dentro del proceso y opiniones puntuales sobre el asunto.

El expresidente comentó que hasta ahora se había enterado, por las diligencias, que el abogado Diego Cadena, su apoderado en varios procesos, le había dado dinero al testigo Carlos Enrique Vélez y que todo fue sin consultarlo con él. “Me vine a enterar en las últimas semanas, diez meses después de una declaración del testigo Carlos Enrique Vélez, que le había dado $2 millones por razones humanitarias. Fue a decírmelo a mi oficina y le dije: ‘hombre, doctor Diego, si me hubiese consultado, le digo que de ninguna manera. Terminantemente no’”.

Según Uribe, en las diligencias judiciales posteriores se señaló que no eran dos millones sino siete, y que el testigo afirmó que lo habían comprado para “decir una mentira a favor de Álvaro Uribe”. El senador dijo que, sobre ese asunto, le pidió al magistrado de la sala de instrucción de la Corte Suprema que revisara la cuantía y le reiteró que él se había enterado en las últimas semanas.

En el inicio de la intervención, Uribe aseguró que nunca ha querido desafiar a las instituciones, así se haya pensado desde su partido en una reforma a la justicia. No obstante, entrado en gastos, lanzó varios dardos. Cuestionó que hubiese “filtraciones ilegales” a la prensa que salían publicadas en columnas de opinión. “Empezamos a conocer filtraciones ilegales, que la columna del uno, que la columna del otro. Le pregunté al magistrado el porqué de esas filtraciones ilegales y por qué los audios alterados”, dijo el expresidente.

En ese sentido, cuestionó los motivos por los que se le procesa. Relató una anécdota en la que un desmovilizado le contó que le habían hecho ofertas para declarar en contra de él y su hermano Santiago Uribe Vélez. Expresa que intentó comunicarse con la oficina del abogado Jaime Granado y, cuando lo logró, les comentó a empleados del abogado que esa situación la debía conocer la Corte. “Todo documento que se recogía se llevaba a la Corte, mi única obsesión era la verdad. Cuánto me duele que me llamen a una indagatoria, acusándome de que lo que quería con esas pruebas que enviaba era inducirla en un error y que era fraude procesal”, anotó Uribe.

Asimismo, señaló que nunca se le ocurrió buscar a un testigo. “Mandaba a constatar la información que me llegaba y con todo elemento probatorio, pedía que se allegara a la Corte, y entonces, ¿me hablan de un soborno?”.

“Cuánto me duele que de la Corte saliera el rumor de que el magistrado Luis Hernández decía que ya tenían agarrado a Uribe y que tenía que preparar la boleta de medida de aseguramiento. Acá el tema no es contra la institución, sino el proceder de los individuos”, dijo Uribe. Luis Hernández fue uno de los magistrados que firmó el auto mediante el cual se compulsaron copias en contra del senador, una decisión de la Sala Penal de la Corte que derivó en este proceso.

Uribe señaló que, en todo el asunto, también se dijo que estaba en llave con el parlamentario Álvaro Hernán Prada, “para que ayudara a desacreditar a un testigo”. “A Álvaro Hernán Prada lo buscan, como intentaron llegarles a otras personas. Yo encuentro una llamada en el teléfono de Prada. No tengo sino un teléfono de él, y le retorno y me dice que hay un testigo Monsalve que acusa a mi hermano y a mí”, comenta el exmandatario.

De acuerdo con Uribe, lo que le dice Prada es que Monsalve “quiere contar la verdad, dijo una mentira, que la acusación es falsa”. “Me duele que aquí afecten a Álvaro Hernán Prada, lo único que hizo fue, de buena fe, decirme esto (…) La buena noticia que tengo, y que me da un descanso, es que llamaron de la Corte a Álvaro Hernán Prada a decirle que aplazaban la diligencia de indagatoria de él. Ojalá la revoquen”. Según el cronograma del alto tribunal, el 9 de octubre el representante era el siguiente en rendir indagatoria. Sin embargo, luego de escuchar al senador Uribe, el magistrado Reyes anunció el aplazamiento de la cita con Prada y, hasta el momento, no a informado de una nueva fecha.

Luego de la introducción, Uribe destacó la neutralidad del magistrado César Reyes, el ponente del caso. “El señor magistrado que condujo hoy la indagatoria procedió en cumplimiento de su deber. No tengo queja y él debió notar mi respeto a la justicia y mi afán por la verdad”.

Ese elemento también lo destacó una fuente que estuvo en la diligencia judicial, al señalar que el procedimiento fue de pregunta-respuesta y el magistrado demostró neutralidad en la indagatoria al expresidente.

Uribe se refirió al debate sobre paramilitarismo que Iván Cepeda realizó en 2014 y que, según él, fue impuesto por el entonces presidente Juan Manuel Santos. “Mi acusador hace una campaña ampliamente publicitada en los medios de comunicación de que haría un debate y lo hizo. El presidente del Senado de la época me dijo que ellos no querían hacerme ese debate, que era un debate de un senador a otro, pero que se los había impuesto el entonces presidente de la República. Y como no actúan de frente, solapadamente, las disculpas que han sacado a través de ese medio que han mantenido cautivo es que un partido político, en que influía mucho el presidente anterior, votó contra el debate. Sí, en una primera oportunidad, pero después encontraron el ardid para hacerlo en la Comisión de Relaciones Internacionales y lo llevaron a la plenaria. Hicieron un debate contra mi honra”.

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