Durante un encuentro desde el Puesto del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb) y en el marco del balance estratégico de los ejercicios castrenses “Venezuela Soberanía y Paz 2019”, Nicolás Maduro anunció  que mantendrá la Alerta Naranja en las zonas fronterizas de Venezuela, en su fase dos, frente a las supuestas “amenazas externas”, que a su juicio son provenientes de Colombia.

“Ningún grupo armado, paramilitar e irregular puede andar en territorio venezolano”, sostuvo Maduro en la reunión donde participó su ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, y otros altos funcionarios de la Fuerza Armada.

La pasada orden del despliegue militar se pautó para el período entre el 10 y el 28 de septiembre.

“El Gobierno actual de Colombia no quiere la paz, quiere la guerra y lo lamentamos”, dijo Maduro en su momento, al tiempo que ordenaba el inicio de ejercicios.

Ante el pronunciamiento, señaló al presidente de Colombia, Iván Duque, de querer responsabilizar a Venezuela de la “guerra” que se desarrolla en su país, y lo acusó de organizar una agresión contra la nación. “Duque quiere acusar a Venezuela de ser el causante de una guerra que tiene 70 años en Colombia (…) y está preparando una agresión contra Venezuela”, afirmó.

A pesar de las evidentes fracturas que existen entre los militares venezolanos, reflejadas en las más de mil deserciones registradas este año, además de los hechos acaecidos el pasado 30 de abril, cuando se produjo el fallido levantamiento militar, en esta oportunidad Maduro felicitó a los efectivos de la Fanb por la “unidad, cohesión y lealtad en defensa de la paz”. Asimismo, aseguró que Venezuela tiene la capacidad de defenderse ante cualquier ataque.

La periodista Sebastiana Barráez indicó en un artículo reseñado en el portal web Infobae, las pocas posibilidades de que la Fanb acate alguno de los mandatos del Gobierno, ya que no es la primera vez que se da una orden de este tipo. El 5 de abril de 2019, Padrino López mandó a toda la estructura de la Fuerza Armada, a través del radiograma Nr. 1011, actuar firmemente “contra cualquier grupo armado que opere al margen de la Ley”, sin embargo nada pasó en la institución armada, por lo menos en cuanto a expulsar del territorio a la guerrilla colombiana.

En medio de un acto público del Foro de Sao Paulo llevado a cabo en Caracas, Maduro brindó su respaldo a los disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Jesús Santrich, buscado por la Interpol por conspiración para exportar 10 toneladas de Cocaína; e Iván Márquez, exlíder de la guerrilla colombiana. Ahora, la contradicción de Maduro radica en que, en esta oportunidad, aprobó un conjunto de recomendaciones para, según él, “mantener de manera permanente las medidas de alerta y vigilancia frente a la violencia, tráfico de drogas, de combustible y a los grupos armados de todos los signos, secuestros y otros delitos trasnacionales y binacionales”.

Colombia responde ante acciones de Maduro

El presidente de Colombia, Iván Duque, presentó durante la pasada septuagésima cuarta Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), un dossier probatorio sobre los grupos paramilitares y narcotráfico, miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), amparados por el oficialismo venezolano.

“Mi gobierno tiene pruebas que corroboran el apoyo de la dictadura (Nicolás Maduro) a grupos criminales y narcoterroristas que operan en Venezuela para atentar contra Colombia. Como presidente hará entrega de las evidencias que sustentan esta afirmación”, enfatizó.

Según declaraciones de Duque, el dossier de 128 páginas, contiene el servo probatorio que demuestra la complicidad de funcionarios de Venezuela con grupos irregulares provenientes de Colombia; entre las denuncias más importantes, se encuentra la lista de una cuadrilla de “menos de 20 criminales que traicionaron la generosidad de los colombianos”.

En el reporte, también se revela la ubicación de más de 1.400 hombres con armas pertenecientes a los bloques más peligrosos del ELN, y 207 ubicaciones controladas por este grupo en territorio venezolano.

Sin embargo, su autoridad moral quedó en entredicho después de que se estableciera que contenía fotos tomadas en Colombia.

La nueva orden de Nicolás Maduro mantiene la amenaza de una agresión armada sobre Colombia; la extensión de un despliegue castrense en las zonas fronterizas que atiza las fuertes tensiones entre el país vecino y Venezuela, además del reto que representarían para a los Estados Unidos, potencia que ha dejado claro que está dispuesto a “hacer todo lo posible para ayudar a uno de los mejores aliados” que ha tenido.

Estas medidas implementadas por Maduro posiblemente solo pretenden desviar la atención de la crisis humanitaria más grande en la historia de la región, situación que se niega a reconocer; y que ha dejado más de cuatro millones de desplazados en el mundo.

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